Historia de Fox Cola
Las colas llegaron al Ecuador a finales de los años 1890. Una de las primeras en fabricarse a nivel local fue Cola Fox cuyo propietario era el español Martínez de Espronceda, la fábrica estaba ubicada en la parte posterior de su casa, en el centro de la ciudad. La familia Soriano compró la marca en los años cincuenta antes de que el español falleciera y la mantuvo hasta los años sesenta. La Cola Fox era considerada la más sabrosa y de mejor calidad.
Empezó con su propio sabor a guaraná y su color medio café con verde que se volvieron clásicos en el puerto. La botella era pequeña, tenía sobre la tapa un papel plateado pegado con goma; era la seguridad final del envase en aquel tiempo.
Ahora con le relanzamiento de Cola Fox, las nuevas generaciones podrán disfrutar de un sabor que se mantuvo guardado en el cofre del tiempo.
Además del tradicional sabor, Cola Fox cuenta también con los sabores; fresa, manzana y naranja. El guaraná es considerado fuente de juventud y energía, estimulante de poderes físicos ligeramente afrodisíacos.



